Psicología y terapia individual
Complacencia y miedo al conflicto
Seguramente tu facilidad para adaptarte a los demás, cumplir con lo que se espera de ti y ceder te ha evitado muchos problemas. Pero hay un conflicto que se queda aparcado: el que mantienes contigo misma.
Te has acostumbrado tanto a estar pendiente de los otros que has dejado de escucharte. ¿Qué quiero yo?
Ser complaciente evita roces inmediatos, pero el coste es alto.
Vives pendiente de las reacciones ajenas y cargas con una responsabilidad que no es tuya. Porque la pregunta es: ¿Todo malestar ajeno es algo que tienes que solucionar siempre tú?
En terapia no buscamos que dejes de cuidar a los tuyos ni que pierdas tu empatía. El objetivo es entender de dónde viene esa tendencia a ceder constantemente, aprender a escuchar lo que necesitas y adquirir recursos para sostener la incomodidad del conflicto.
Se trata de aprender a estar en el desacuerdo, devolviendo a cada uno su parte y dándote el espacio para elegir lo tuyo, dejando que el otro se haga cargo de lo suyo.